Una amplia delegación de empresas familiares de Baleares ha participado en el XXIX Congreso Nacional de la Empresa Familiar, celebrado del 4 al 6 de octubre en Madrid bajo el lema «Centro de gravedad». El encuentro, organizado por el Instituto de la Empresa Familiar (IEF), ha reunido a más de 700 empresarios y representantes institucionales para reflexionar sobre los principales desafíos de la empresa familiar, su papel en la economía española y las claves para garantizar su continuidad.
La gobernanza, el relevo generacional, la competitividad y la necesidad de alcanzar grandes consensos han sido algunos de los ejes centrales de esta edición, que ha vuelto a poner de manifiesto la capacidad de la empresa familiar para generar valor económico y social desde una perspectiva de largo plazo.
La presidenta de ABEF, Inés Rotger, ha destacado la importancia de seguir avanzando en la profesionalización de las empresas familiares para afrontar con garantías los desafíos de futuro.
«Una de las grandes reflexiones que nos llevamos de este congreso es que la gobernanza es una condición fundamental para la continuidad de la empresa familiar. Cada generación necesita construir su propio modelo de gobierno, capaz de mantener la unidad y, al mismo tiempo, permitir que la empresa evolucione, crezca y se diversifique».
Rotger ha puesto el foco en la realidad del tejido empresarial balear, donde el 94% de las empresas privadas son familiares.
«En Baleares tenemos empresas familiares con un enorme arraigo y una gran capacidad de adaptación, pero no podemos caer en la autocomplacencia: el relevo generacional nos exige seguir profesionalizando la gobernanza y preparando hoy las condiciones para que las próximas generaciones puedan construir su propio futuro. Al final, la continuidad no consiste en conservar la empresa tal y como la recibimos, sino en saber hacerla evolucionar sin perder aquello que nos hace singulares».
La empresa familiar reivindica su papel ante los grandes retos del país
Durante la clausura del Congreso, el presidente del Instituto de la Empresa Familiar, Eloi Planes, ha defendido la necesidad de alcanzar consensos amplios para afrontar los principales desafíos económicos y sociales de España, reivindicando la contribución de las empresas familiares más allá de los ciclos políticos.
«No queremos mirar los grandes retos de nuestro país desde la barrera. Queremos implicarnos y aportar lo que somos: arraigo, compromiso, capacidad de hacer y voluntad de construir para quienes vienen detrás», ha señalado.
Planes también ha destacado la pluralidad de perspectivas presentes en el encuentro y el respaldo institucional recibido, con la participación de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, y un mensaje de apoyo de Su Majestad el Rey.
La clausura ha contado asimismo con la intervención de Luis de Guindos, exvicepresidente del Banco Central Europeo, quien ha abordado el impacto de la inmigración sobre la economía y el empleo, así como la importancia de desarrollar políticas económicas capaces de potenciar sus efectos positivos.
Las empresas familiares mantienen sus expectativas de crecimiento, aunque aumenta la cautela económica
Uno de los momentos destacados del Congreso ha sido la presentación de los resultados de la tradicional encuesta sobre la situación económica y empresarial, realizada entre los asistentes.
Los datos reflejan una valoración más prudente de la economía española, que obtiene una puntuación de 4,82 sobre 9, frente al 5,66 registrado en 2025. Se trata de la valoración más baja desde 2022.
Pese a este contexto, el 61% de las empresas participantes prevé incrementar sus ventas en 2027, el mismo porcentaje que el año anterior. Las perspectivas de empleo son más moderadas: el 35% espera ampliar sus plantillas, frente al 39% de 2025, mientras que el 14% anticipa una reducción.
Entre los principales desafíos identificados por los empresarios familiares destacan la falta de profesionales cualificados, señalada por el 69% como el mayor riesgo para la competitividad, así como el absentismo laboral (66%) y la burocracia (62%), que encabezan las reformas consideradas más urgentes.
En el ámbito de la continuidad empresarial, la sucesión y los conflictos internos constituyen la principal preocupación para el 65% de los encuestados, por delante de la fiscalidad (54%).
La transformación tecnológica también ha ocupado un lugar relevante en el análisis. El 98% de las empresas participantes utiliza herramientas de inteligencia artificial, aunque su aplicación se concentra mayoritariamente en soluciones comerciales básicas. Un 23% ya desarrolla agentes específicos de IA para sus procesos productivos y el 58% considera que el relevo generacional será determinante para impulsar su adopción.
Construir el futuro sin perder la identidad
La participación de ABEF y de una amplia representación de sus empresas asociadas en el XXIX Congreso Nacional de la Empresa Familiar ha permitido compartir experiencias, conocer nuevas perspectivas y profundizar en los desafíos que marcarán el futuro de las empresas familiares.
El encuentro ha reforzado una idea central: la continuidad de la empresa familiar exige combinar el respeto por el legado recibido con la capacidad de adaptación, la profesionalización de la gobernanza y la preparación de las nuevas generaciones.
Un compromiso especialmente relevante para Baleares, donde la empresa familiar constituye uno de los principales pilares de la actividad económica y del empleo, y donde preservar su arraigo resulta inseparable de garantizar su capacidad para seguir creciendo y evolucionando.



