La Asociación Balear de la Empresa Familiar (ABEF) reunió el pasado 18 de junio a representantes de algunas de las principales compañías familiares de las Islas Baleares en las Bodegas José L. Ferrer, en Binissalem, con motivo de su Asamblea General de Socios. El encuentro sirvió para reflexionar sobre los desafíos que afrontan actualmente las organizaciones en un contexto marcado por la transformación tecnológica, la desinformación y los cambios económicos y sociales que marcarán el futuro del archipiélago.
Durante la apertura de la jornada, la presidenta de ABEF, Inés Rotger, puso en valor la contribución de las empresas familiares al desarrollo de Baleares, destacando su capacidad para generar empleo, riqueza y cohesión social. Rotger subrayó además el compromiso de estas compañías con el territorio, la sostenibilidad y la creación de valor a largo plazo, aspectos que, según señaló, forman parte de la esencia de este modelo empresarial.
La Asamblea contó también con la participación del vicepresidente primero y conseller de Economía, Hacienda e Innovación del Govern de les Illes Balears, Toni Costa, quien destacó el papel de las empresas familiares como principal tejido productivo de las Islas. Durante su intervención, insistió en que la innovación será un factor determinante para afrontar los retos de futuro y recordó que Baleares deberá gestionar un importante crecimiento demográfico en los próximos años.
Según explicó, las previsiones apuntan a un aumento de alrededor de 200.000 habitantes en los próximos quince años, una realidad que exigirá planificación, inversión e innovación para mantener la competitividad y el bienestar del archipiélago.
El alcalde de Binnissalem, Víctor Martí, hizo una defensa cerrada de la empresa familiar, tan arraigada en la isla, y puso el acento en la necesidad de seguir formando a las nuevas generaciones para que continúen queriendo forjar su carrera en la empresa privada, motor económico de Baleares.
La comunicación, clave para proteger la reputación empresarial
Uno de los momentos centrales de la jornada fue la conferencia impartida por Charo Sádaba, decana de la Facultad de Comunicación de la Universidad de Navarra, bajo el título “Estrategias de lucha contra la desinformación. Impacto en la toma de decisiones en las empresas familiares”.
Sádaba defendió la necesidad de situar la comunicación en un lugar estratégico dentro de las organizaciones, especialmente en las empresas familiares, donde la confianza y la reputación constituyen activos fundamentales. En un entorno cada vez más condicionado por la rapidez con la que circula la información, la experta apostó por modelos de comunicación transparentes, ágiles y cercanos.
Asimismo, señaló la importancia de anticiparse a posibles crisis reputacionales mediante herramientas como los mapas de riesgos, los sistemas de alerta temprana y la coordinación entre departamentos como comunicación, marketing, operaciones y asesoría jurídica.
La decana también destacó que uno de los grandes valores diferenciales de la empresa familiar sigue siendo su dimensión humana y la cercanía de sus líderes, un aspecto especialmente relevante en un momento en que la inteligencia artificial y la automatización están transformando los procesos comunicativos. En este sentido, advirtió sobre la necesidad de contrastar la información y evitar dinámicas dominadas por el denominado “sesgo del clic”, que favorece los contenidos más llamativos frente a los más rigurosos.
Medios, empresas y comunicación con propósito
Tras la conferencia tuvo lugar la mesa redonda “Narrar el territorio: medios, empresas y comunicación con propósito”, en la que participaron la directora de Comunicación Corporativa de Meliá Hotels International, Maria Umbert, el director del diario Última Hora, Albert Orfila y el exsubdirector y articulista del Diario de Mallorca, Joan Riera. El debate permitió abordar el papel que desempeñan los medios de comunicación, las empresas y los profesionales de la información en la construcción de relatos rigurosos y con impacto social.
Durante el coloquio, los participantes coincidieron en la necesidad de combatir la desinformación desde una estrategia preventiva y basada en la formación. Maria Umbert destacó la importancia de trabajar la comunicación de forma constante para proteger la reputación corporativa, mientras que Albert Orfila recordó que cualquier profesional puede verse afectado por la desinformación si no dispone de las herramientas adecuadas para identificarla.
Por su parte, Joan Riera reflexionó sobre la evolución del sector periodístico y cómo la inmediatez digital ha reducido los tiempos de análisis y reflexión que tradicionalmente caracterizaban a la prensa escrita.
La Asamblea General de ABEF concluyó con una llamada a seguir impulsando la innovación, la comunicación responsable y el desarrollo sostenible como pilares fundamentales para afrontar los desafíos que marcarán el futuro de las empresas y de la sociedad balear.




